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2.9.10

Melancolía crónica

Los días en los que, con infinita parsimonia, recoges retazos de pequeñas preocupaciones. Piensas y no sabes qué hacer para dejar de hacerlo, y pensar te duele, porque tus pensamientos se dirigen a una única persona que ocupa por completo tu mente. Y se acumulan las dudas y las preocupaciones, todas tus preguntas hechas y sin hacer. Te duele el pecho, y no sabes que hacer para llenar ese vacío que se ha instalado ahí. Te hartas de ello y te concentras en subir el volumen de la poco ruidosa música y atender a las múltiples conversaciones que llevas en Internet.
Es tarde -concretamente, son las tres y media-, tienes sueño y decides irte a la cama. Apagas el ordenador y te deslizas bajo las sábanas silenciosamente, aunque en realidad no te hace falta no hacer ruido. De nuevo empiezas a pensar en idioteces. Algo se apodera de ti, notas los músculos de los brazos como si quisieran liberar energía y te sientes extrañamente mal. Otra vez el vacío ocupa tu pecho; ¿qué es esto? te preguntas. Das vueltas y vueltas en postura fetal sin poder dormir, estrujas la tela del pijama y de las sábanas, sin saber qué hacer para llenar ese hueco que quebranta tus nervios. Sudas y pones una expresión de sufrimiento en tu cara, aunque en realidad nada te duele. Simplemente no encuentras sentido a tu existencia en ese momento y con ese extraño vacío que se va adueñando de ti. Casi te sientes morir. Coges un cojín y, sin motivos, lloras y gritas en él para desahogarte de algo casi inexistente. Después, caes pesadamente en el colchón -éste sin sábanas ni edredón, ya que en tu delirio los has tirado al suelo- y duermes instantáneamente.
No es una buena ni apacible noche, te despiertas a cada rato y vuelves a caer en un sueño demasiado ligero como para ser llevadero. Al día siguiente te despiertas de mal humor y extrañamente triste, pero no dejes que eso te venza, porque la melancolía, una vez se instala en ti, ya nunca se va. Créeme, lo sé por experiencia...

A mi buena amiga Marly, con cariño y ánimo.

2 comentarios:

  1. gracias amiga mia, es importante saver que tengo amigas que m apoyan,
    lamento tanto k ayas pasado x lo mismo...
    Pero aqui me tienes y juntas pasarems , todos akellos males k se ns pongan x delante...
    (L)

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  2. Totalmente de acuerdo. Odio ese tipo de noches, aunque ahora ya no acabo llorando, la sensación de no dormir porque no está él al lado es muy jodida. Muaa :)

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